Ci! crea - investiga - !nnova

Miembros de la Universidade Federal Do ABC viajaron a Santiago para aprender sobre los buenos resultados que ha tenido la Universidad de Chile en innovación, y así potenciar la transferencia tecnológica a la sociedad en Brasil.

Equipo OTL U. de Chile reunido con delegación de agencia brasileña, InovaUFABC.

La semana del 24 de julio la Dirección de Innovación de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID) de la Universidad de Chile, recibió a representantes de la agencia brasileña InovaUFABC, perteneciente a la Universidade Federal do ABC. En la cita, los expositores chilenos compartieron las buenas prácticas de transferencia tecnológica que ha implementado la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL) de la Universidad.

Estos procesos han permitido recopilar y gestionar más de 130 patentes, 37 licencias y 15 spin offs dentro de la casa de estudio. “Mapeamos a la Universidad de Chile en un levantamiento que hicimos para un proyecto de capacitación e intercambio entre las instituciones que más fomentan la transferencia tecnológica y propiedad intelectual en América Latina”, señaló Luiz Fernando Baltazar, miembro de la división de Propiedad Intelectual en InovaUFABC.

De esta manera, se ha desarrollado una gestión que en los últimos 4 años ha posicionado a la Casa de Bello como una de las instituciones líderes en transferencia tecnológica e innovación, tanto a nivel nacional como latinoamericano. “El caso de la Universidad resulta interesante, no sólo en términos del número de licencias de tecnologías y emprendimientos de base tecnológica alcanzados, sino que también al observar el desarrollo de la institucionalidad para conducir el proceso”, manifestó Edgardo Santibáñez, Director de Innovación en la VID.

Para ello, el equipo a cargo de Santibáñez desarrolla un trabajo en tres ámbitos de acción: scouting, buscando tecnologías disponibles dentro de la institución; análisis,  examinando el potencial comercial de cada una de ellas; y creación y desarrollo de estrategias de patentamiento, protegiéndolas para el posterior licenciamiento. “Estamos impresionados con la estructuración y sistematización de los procesos que son realizados por esta unidad de innovación”, comentó Baltazar.

Edgardo Santibáñez, Director de Innovación VID, en charla a delegación de OTL brasileña.

Innovación para Brasil

Según cifras del Banco Mundial, Brasil invierte más del 1,24% del Producto Interno Bruto (PIB) en investigación y desarrollo, superando el 0,38% de Chile. Si bien ambos no superan el 2,42% promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el primero tendría más tareas pendientes. “Falta un sistema más maduro de cómo se entregan los recursos, cómo se distribuyen en las universidades y de cómo aplicar todo esto en pro del proceso. Hay mucha investigación producida en el país, pero con poca efectividad social”, aseguró la Profesora Anapatrícia Morales Vilha, Coordinadora de agencia brasileña.

Aunque el país cuenta con un ecosistema para el desarrollo de I+D con cerca de 700 investigadores por cada millón de habitantes, más de los 430 de nuestro país, aún se encuentra muy por debajo de los 3.835 promedio de los miembros de la OCDE. Con ello, queda de manifiesto la necesidad de potenciar y aumentar la investigación al interior de las casas de estudio. “Tenemos una aplicación tecnológica en la Universidad muy básica, tecnologías que necesitan mucho tratamiento para que sean viables comercialmente”, señaló Fábio Danilo Ferreira, miembro de la división de Transferencia Tecnológica en InovaUFABC.

Para ello, la delegación brasileña buscará replicar la experiencia de la Universidad de Chile, esperando mejorar y colaborar en el proceso de transferencia tecnológica en Brasil. “Podemos agregar a nuestro trabajo la manera de validación de las tecnologías y un planteamiento diferente conforme al grado de validación de autoría que éstas tienen. Esto es primordial para direccionar los esfuerzos a la hora de gestionar las invenciones”, agregó Ferreira.

De acuerdo al director Santibañez, este tipo de encuentros son fundamentales para establecer vínculos y compartir experiencias de mutuo beneficio, posibilitando colaboraciones que podrían abrir nuevos mercados para las innovaciones chilenas. “Por una parte pueden contribuir a mejorar la gestión de la transferencia tecnológica e innovación, y por otra, al desarrollo de una red para transferir tecnologías internacionalmente. Por ejemplo, no está lejos la posibilidad de que una Oficina de Transferencia y Licenciamiento brasileña ofrezca y transfiera tecnologías de una universidad chilena en los mercados a los que tiene acceso y viceversa”, concluyó.